Este espejo de madera de gran escala transforma cualquier espacio en un escenario de presencia y carácter. Cada detalle de la madera muestra la marca del trabajo artesanal: texturas talladas a azuela, nudos visibles y matices naturales que evocan la tradición del oficio manual. No es solo un espejo, es un homenaje a la madera y al trabajo manual.
Elaborado en Pino silvestre termotratado, un proceso ecológico que resalta su color tostado y aroma característico, aumenta la resistencia a la humedad y la temperatura, y aligera la madera manteniendo su solidez. Tras este tratamiento, se ha aplicado aceite ecológico blanco tiza con posterior lijado, logrando un juego de tonos y texturas donde conviven el blanco con el tostado natural, que cambia sutilmente según la luz.
La estructura, compuesta por secciones macizas tipo viga, aporta presencia arquitectónica y convierte al espejo en pieza protagonista, capaz de definir y dialogar con el espacio que lo rodea. La textura efecto azuela, cuidadosamente trabajada, genera un ritmo orgánico y visual, que invita a tocar y admirar cada gesto de la herramienta.
Con dimensiones de 2,70 x 1,90 metros, este espejo se sitúa entre el diseño y la escultura, pensado para interioristas, proyectos de alto valor y amantes del mobiliario artesanal. Cada pieza es única, tanto por la madera elegida como por la interpretación del artesano, convirtiéndola en un elemento exclusivo y atemporal.

















