Nuestro espejo Dorno es un homenaje a la parte más externa del árbol, allí donde la madera todavía conserva su piel.
Este marco está elaborado a partir de fragmentos de la corteza natural —la gema del tronco— de madera recuperada de Pino silvestre, respetando su forma, sus irregularidades y su memoria original. Cada pieza conserva la huella del crecimiento: nudos, vetas marcadas, pequeñas aperturas del tiempo e incluso rastros de antiguos habitantes del propio árbol.
Cada modelo es diferente y cuenta con su propia identidad: varían las tonalidades, la disposición de las piezas, la densidad de la corteza y la forma en que la madera se ha ido ensamblando. Cada uno se construye a partir de fragmentos únicos, dando lugar a composiciones irrepetibles.
En algunos tramos el marco adquiere mayor profundidad, lo que le permite funcionar también como una pequeña repisa, integrándose de forma práctica en el espacio sin perder su carácter escultórico. Este espejo puede colocarse en vertical o en horizontal, adaptándose al entorno sin perder coherencia formal.
Dorno es una pieza que no busca ocultar su origen, sino mostrarlo con naturalidad: materia recuperada, tiempo acumulado y composición irrepetible en cada unidad.



















