Cocina a medida diseñada para una vivienda unifamiliar, concebida desde una construcción íntegramente en madera maciza, donde la estructura, los frentes y los cajones mantienen coherencia material en todo el conjunto.
Los frentes están fabricados en madera maciza de Chopo, trabajado mediante lamas contrapeadas que generan una base estructural estable y permiten desarrollar un relieve continuo. Sobre esta superficie se aplica la técnica de arenado, que genera una textura perceptible tanto visual como táctilmente. El acabado final es un aceite ecológico en blanco tiza, que protege la superficie sin ocultar la lectura del material.
Los cascos interiores se realizan en Pino alistonado, un material estable y adecuado para mobiliario de uso intensivo. Esta elección responde a criterios de durabilidad estructural y comportamiento a largo plazo.
Como elemento singular dentro del conjunto, el armario principal incorpora puertas recuperadas por el propio cliente, restauradas y adaptadas para integrarse en la composición general. La encimera, en mármol blanco con aristas redondeadas, aporta una superficie de alta resistencia y fácil mantenimiento, además de equilibrar visualmente el conjunto mediante un contraste de densidad y luminosidad.
Los tiradores de cestería introducen un elemento textil-vegetal que suaviza la relación con las superficies duras, reforzando el carácter manual del conjunto sin recurrir a ornamentos superfluos.




























