Esta cocina a medida en madera maciza de Castaño ha sido diseñada para un contexto muy concreto: un hogar en el que la prioridad no es solo la funcionalidad o la estética, sino la ausencia de sustancias tóxicas y emisiones nocivas.
El proyecto se desarrolla específicamente para una vivienda con necesidades asociadas a la sensibilidad química múltiple (SQM), lo que condiciona cada decisión de diseño, material y acabado. No se trata de una cocina convencional adaptada, sino de un sistema constructivo pensado desde el origen para minimizar cualquier tipo de emisión o componente reactivo.
La estructura principal se realiza en madera maciza de Castaño de origen sostenible, seleccionada por su estabilidad, durabilidad y comportamiento natural frente al paso del tiempo. Las puertas se fabrican en formato tricapa maciza, lo que permite equilibrar resistencia estructural y movimiento natural de la madera.
Los acabados se realizan exclusivamente con aceites vegetales ecológicos sin disolventes ni compuestos sintéticos, evitando barnices industriales o tratamientos filmógenos. De este modo, la madera mantiene su tacto, su poro abierto y su comportamiento natural.
El interior de la cocina está optimizado para el uso diario mediante soluciones funcionales como cajones integrados en rodapiés, que permiten aprovechar espacios habitualmente perdidos. El sistema de apertura “push” elimina la necesidad de tiradores, reduciendo elementos externos y facilitando una lectura visual más limpia del conjunto.
La encimera se resuelve en piedra natural, aportando inercia, resistencia y facilidad de mantenimiento en un entorno de uso intensivo. La estructura secundaria en pino alistonado contribuye a la estabilidad general del conjunto. Los adhesivos utilizados están seleccionados específicamente por su compatibilidad con entornos sensibles, evitando emisiones volátiles relevantes y priorizando la estabilidad a largo plazo del conjunto.
El resultado es una cocina donde el diseño no busca protagonismo, sino coherencia entre salud, materialidad y uso cotidiano. Un espacio donde la madera, la piedra y la técnica constructiva trabajan en una misma dirección: crear un entorno habitable, estable y honesto en su comportamiento.













