Este proyecto surge de la colaboración entre Sintala Design y una propuesta de vivienda modular de ANBOC, donde luz natural, funcionalidad y sostenibilidad definen cada decisión de diseño. En un espacio diáfano que unifica cocina y salón, la distribución abierta favorece la amplitud y la entrada de luz.
La cocina, elaborada en madera maciza de Pino alistonado con acabado en aceite ecológico, destaca por sus módulos suspendidos que aligeran visualmente el conjunto. Dos diseños de tiradores metálicos introducen un contraste discreto y contemporáneo.
El salón-cocina se separa del resto de la vivienda mediante una puerta corredera artesanal, fabricada con el revestimiento Hispanio, una composición única de maderas nacionales recuperadas como encina, sabina, limonero o roble. Más allá de su función divisoria, se convierte en una pieza central del diseño por su riqueza cromática y textura.
A continuación, un armario empotrado combina el Pino alistonado con una franja inferior en revestimiento Luthier, realizado con maderas nobles tropicales recicladas del mundo de la luthería (ébano, cocobolo, caoba, ziricote…), generando un contraste artístico y único.
El conjunto se completa con baldas esquineras de Cedro macizo recuperado de la Casa de Campo de Madrid, con cantos orgánicos que conservan la forma natural del tronco, aportando calidez y singularidad al espacio. El mismo lenguaje se traslada al baño, donde un mueble de lavabo en Cedro con canto en gema refuerza la coherencia material y estética del proyecto, manteniendo el protagonismo de la madera natural en todo el hogar.
Proyecto Lumaro expresa una forma de habitar conectada con los materiales, el entorno y el diseño responsable, uniendo tradición artesanal y soluciones contemporáneas.










