Rediseño integral de una oficina de 130 m² en Valle Hermoso, Madrid, diseñado en colaboración con ANBOC bajo criterios de bioconstrucción y biohabitabilidad para mejorar la calidad ambiental de los usuarios.
El espacio, concebido como una planta diáfana para maximizar la luz natural y eliminar divisiones rígidas, utiliza exclusivamente madera recuperada de Sintala con aceites ecológicos y materiales libres de PVC y halógenos en instalaciones eléctricas y de saneamiento.
El revestimiento denominado Hispanio, compuesto por tablas de Cedro y Pino cortadas a sierra, genera una textura rítmica y tacto cálido, mientras que la cocina, integrada en el office, se oculta tras frentes panelados Sintala continuos con sistema sin tiradores visibles. Los cascos de Pino alistonado, las encimeras y baldas de baldosa hidráulica aportan una capa de color, contraste y funcionalidad dentro del diseño limpio de esta cocina oculta.
Los baños completan el espacio de forma diferenciada: uno de ellos incorpora muebles y encimeras en Cedro y Pino alistonado; el otro combina revestimientos y mobiliario en Pino termotratado con el diseño Montaro, que aporta ritmo vertical y textura mediante un corte de sierra marcado. Ambos espacios mantienen la sobriedad del conjunto, con detalles metálicos puntuales y tratamiento ecológico en todas las superficies.
El resultado es una intervención unitaria, serena y saludable, donde el lenguaje natural de la madera configura un entorno de trabajo acogedor y coherente con una filosofía de diseño consciente y responsable.










