La mesa Junipero pone en valor una de las maderas más singulares que pueden encontrarse en la península ibérica. Su tablero está elaborado con madera maciza de Sabina recuperada, procedente de ejemplares retirados durante la ampliación de una carretera en la provincia de Soria. Gracias a esta recuperación es posible ofrecer una segunda vida a una madera extraordinaria y escasa en mobiliario, especialmente en piezas de gran formato.
La Sabina es un árbol protegido cuyo aprovechamiento está muy limitado, por lo que resulta excepcional encontrar muebles elaborados con esta especie. Su lento crecimiento da lugar a una madera de enorme personalidad, reconocible por la riqueza de sus vetas, la combinación de tonos dorados, miel y marrones profundos, así como por su característico aroma, apreciado desde hace siglos por sus aceites naturales.
En esta mesa se ha querido conservar la identidad original del árbol. Los cantos largos mantienen la gema, respetando el perfil natural del tronco y aportando una silueta orgánica que hace que ninguna pieza sea igual a otra. Del mismo modo, se han preservado nudos, pequeñas fendas y otras singularidades naturales de la madera, integrándolas como parte de su historia y de su belleza.
La estructura metálica, de líneas limpias y acabado en blanco mate, crea un contraste equilibrado con la calidez de la madera y aporta una imagen contemporánea que cede todo el protagonismo al tablero.
Con esta pieza, más que fabricar un mueble buscamos prolongar la vida útil de árboles que, por causas ajenas a la explotación forestal, ya habían concluido su ciclo natural. El resultado es una mesa concebida para acompañar durante décadas, donde cada veta, cada nudo y cada borde natural recuerdan el origen del árbol del que procede.





















