Cocina a medida elaborada en maderas macizas recuperadas y hierro forjado, con acabados ecológicos y detalles únicos como fregadero de piedra y luces integradas.
En esta cocina a medida, el pasado cobra nueva vida. Los módulos han sido fabricados en madera maciza de pino azulado, mientras que las encimeras, frentes y paneles de pared utilizan madera termotratada recuperada de antiguos graneros canadienses, protegida con aceites ecológicos naturales, tanto en tono neutro como en negro.
El diseño destaca por su carácter robusto y sobrio: baldas flotantes con iluminación LED integrada, tiradores artesanales en hierro forjado, y detalles metálicos que refuerzan todos los frentes y paneles laterales. La zona de barra incorpora puertas con revestimiento metálico trabajado a medida.
Uno de los elementos singulares de esta cocina es la encimera en madera con recogemigas metálico, una pieza diseñada específicamente para combinar funcionalidad con estética.
El fregadero, también hecho a medida, ha sido esculpido en piedra maciza, con un peso superior a los 250 kg, integrando tradición y presencia escultórica. Todo el sistema de aislamiento, fontanería y electricidad fue ejecutado junto al equipo de ANBOC, asegurando una obra técnica de máxima calidad.

















