La Colección Luthier nace de una idea tan singular como poco común: recuperar los restos de maderas nobles utilizadas en la fabricación artesanal de instrumentos musicales: Ébano, Bocote, Cocobolo, Caoba, ziricote… maderas tropicales que normalmente se desperdiciarían debido a su tamaño reducido, cobran nueva vida en una serie de piezas limitadas y numeradas con una fuerte carga estética y sensorial.
Cada mueble de esta colección es un homenaje al detalle. Las superficies, construidas a partir de pequeños fragmentos ensamblados con precisión, generan estampados naturales que se mueven entre tonos castaños, azafranes y cítricos. Estos degradados cromáticos no solo dotan de belleza visual al mobiliario, sino que aportan textura y carácter a cada elemento.
La estructura maciza garantiza solidez y longevidad. En piezas como el armario Luthier, estos patrones únicos aportan una fuerza visual inconfundible, mientras que en el escritorio, la composición de maderas se extiende también al interior, eliminando diferencias entre caras visibles y ocultas. Esto permite colocar cada mueble en cualquier lugar del espacio: no hay reverso, todo es protagonista.
El aparador horizontal de la colección introduce un contraste sutil entre las formas rectas de su cuerpo y la suave curvatura de sus patas. Esta combinación de volúmenes genera un equilibrio visual elegante entre robustez y ligereza.
La Colección Luthier es ideal para quienes buscan piezas únicas con historia, textura y alma, fabricadas desde una mirada sostenible que transforma el descarte en arte funcional.





